El régimen chavista cumplió cinco días sin actualizar la cifra oficial de fallecidos por los terremotos del 24 de junio, luego de que el último parte, publicado por Jorge Rodríguez el 24 de julio, contabilizara 5.546 fallecidos, 16.740 heridos, 6.462 rescatados y 17.907 damnificados.
Según ese último balance oficial, el régimen también reportó 128.324 familias atendidas, 107 campamentos transitorios con 23.811 personas alojadas, 856 edificios afectados y 190 colapsados. El parte incluyó además 10.977,336 toneladas de alimentos distribuidos, 47.942 pacientes atendidos, 2.278 rescatistas internacionales, 30.989 efectivos desplegados, 31.745 voluntarios, más de 51 millones de litros de agua distribuida y 1.500 réplicas registradas.
Sin embargo, el balance no incluye ninguna cifra sobre personas desaparecidas. Tras más de un mes de los sismos, el régimen chavista continúa omitiendo en sus partes oficiales ese dato y se desconoce cuántas víctimas siguen bajo los escombros.
El portal ciudadano desaparecidosterremotovenezuela.com registra que más de 29.000 personas permanecen aún sin contacto con sus familias, de las más de 44.000 reportadas inicialmente como desaparecidas.
La única cifra oficial de desaparecidos ofrecida por el régimen data del 25 de junio, un día después de los sismos, cuando el régimen reportó apenas 157 personas en paradero desconocido. Desde entonces, esa cifra no ha sido actualizada, pese a que la propia ONU ha reconocido la existencia de registros independientes que estimaban unas 50.000 personas.
La brecha entre ambas fuentes es abismal y apunta a una magnitud real del desastre muy superior a la reconocida oficialmente. El propio Jorge Rodríguez insinuó el 30 de junio que el número de víctimas fatales podría superar las 10.000 personas, al desglosar que solo en Caraballeda y Catia La Mar había aproximadamente 30.000 personas al momento de los sismos, de las cuales no más de 19.861 pudieron ser contabilizadas entre sobrevivientes y rescatados.
El coordinador residente de la ONU en Venezuela, Gianluca Rampolla, reveló además que las autoridades venezolanas estaban adquiriendo 10.000 bolsas para cadáveres, un indicador que sugiere una proyección de víctimas fatales muy superior al balance oficial.














