El embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, continuará «por ahora» en Brasilia, en medio de la crisis diplomática abierta con Argentina tras los insultos del presidente Javier Milei a su homólogo Luiz Inácio Lula da Silva, informaron este miércoles fuentes oficiales.
Bitelli se reunió este miércoles con el canciller brasileño, Mauro Vieira, tras ser llamado a consultas por el Gobierno de Lula como forma de protesta por las ofensas que Milei lanzó contra el líder progresista en territorio brasileño, indicó una fuente diplomática de Brasil.
En el encuentro también participó el propio presidente Lula, según medios locales.
Esta fue la segunda audiencia entre Bitelli y Vieira, tras una breve reunión el lunes pasado, el mismo día en que aterrizó en la capital brasileña procedente de Buenos Aires.
«No fue una reunión concluyente. El embajador permanecerá por ahora aquí hasta que las consultas finalicen», indicó la citada fuente.
Brasil y Argentina atraviesan una grave crisis diplomática después de la participación de Milei en la ceremonia de proclamación de Flávio Bolsonaro como candidato presidencial para las elecciones de octubre, en las que Lula buscará su cuarto mandato no consecutivo.
En la ceremonia, el dirigente argentino se refirió a Lula como «presidiario» y «ladrón», en un discurso encendido y repleto de ofensas en territorio brasileño, en el que lo acusó también de «despilfarrar» el dinero público de Brasil.
En el mismo acto, Milei apoyó abiertamente a Flávio Bolsonaro como el único candidato capaz de «parar a la basura socialista» en las urnas.
Milei también llamó «basura calva» al juez de la Corte Suprema brasileña Alexandre de Moraes, instructor del juicio por el que el expresidente Jair Bolsonaro fue condenado a veintisiete años de cárcel por golpismo y quien, además, le prohibió visitar a su «amigo» en prisión domiciliaria.
Además de la firme condena oficial, el Gobierno de Lula ha actuado por la vía diplomática. Llamó a consultas a Bitelli y también convocó al embajador argentino en Brasilia, Daniel Raimondi.
La Administración de Milei, por su parte, ha minimizado el episodio, que encuadra dentro de las «diferencias políticas e ideológicas» muy marcadas entre ambos mandatarios.
«No hay ninguna chance de que de nuestro lado se rompa la relación. Nosotros no lo llevamos al plano institucional», dijo hoy el canciller argentino, Pablo Quirno, en una entrevista con la emisora Radio Mitre.
El jefe de la diplomacia argentina no se disculpó y ratificó que Milei «evidentemente apoya a la familia Bolsonaro». EFE











