La presidenta de Psicólogos Sin Fronteras de Venezuela, Siboney Pérez, pidió priorizar la salud mental de los rescatistas, voluntarios y demás trabajadores de primera línea que participan en la atención de la emergencia causada por el doble terremoto del pasado 24 de junio, al advertir que la exposición prolongada a escenarios de desastre puede provocar importantes afectaciones físicas y emocionales.
En declaraciones ofrecidas a Radio Fe y Alegría, la especialista explicó que quienes participan en las labores de búsqueda, rescate y asistencia humanitaria permanecen expuestos de forma continua al dolor, la destrucción, los heridos y las víctimas fatales, lo que mantiene al sistema nervioso en un estado permanente de alerta.
Pérez señaló que este nivel de estrés genera una hiperactivación neurológica, caracterizada por un exceso en la producción de cortisol y adrenalina, lo que puede derivar en agotamiento extremo, tensión muscular, insomnio, pesadillas, dolores de cabeza, trastornos gastrointestinales, palpitaciones, ansiedad, tristeza profunda y dificultades para concentrarse o procesar las emociones.
La especialista advirtió que, si estas personas no cuentan con períodos adecuados de descanso y acompañamiento psicológico oportuno, las consecuencias pueden agravarse y afectar tanto su bienestar como su capacidad para continuar desempeñando labores de emergencia.
Asimismo, indicó que algunos rescatistas y voluntarios pueden desarrollar trauma por compasión, una condición asociada al desgaste emocional provocado por el contacto constante con el sufrimiento ajeno, así como síndrome del sobreviviente, un trastorno que puede generar sentimientos de culpa en quienes lograron salir ilesos mientras otras personas perdieron la vida.
Ante este panorama, la presidenta de Psicólogos Sin Fronteras insistió en la necesidad de incorporar el apoyo psicosocial como parte de la respuesta a la emergencia, con el fin de proteger la salud mental de quienes trabajan en la primera línea de atención tras los terremotos.














