Lo que comenzó el 25 de junio como la transformación de los espacios de atención al migrante de la Fundación Juntos Se Puede en centros de acopio, se convirtió rápidamente en lo que la organización describe como «un tsunami de solidaridad» binacional: siete vuelos humanitarios en la ruta Bogotá-Maiquetía que han trasladado más de 170 toneladas de ayuda humanitaria a las zonas más afectadas del estado La Guaira, el Distrito Capital y el estado Miranda.
La respuesta se articuló en grandes recintos de Bogotá —el Movistar Arena, el Centro de Eventos Claro y Corferias— habilitados como macrocentros de acopio, almacenamiento y clasificación. El primer vuelo despegó el 28 de junio gracias a una alianza con las aerolíneas Avianca y Aerosucre. El vuelo más reciente aterrizó la noche del 9 de julio en la Rampa 4 de Maiquetía.
En terreno venezolano, las operaciones son coordinadas por Pedro Contreras y la directora del Área de Salud de la fundación, la Dra. Andreina Flores, quien llegó en uno de los vuelos para liderar las brigadas médicas. La distribución cuenta con el apoyo de Rotary Club, voluntarios de la UCV, la UCAB y la USM, y grupos de rescate locales. Además de alimentos y medicamentos, la fundación ha llevado a hospitales plantas eléctricas e insumos médicos críticos.
Actualmente permanecen en Colombia más de 1.000 toneladas de ayuda ya clasificada y preparada en kits especializados —de alimentos, medicamentos, rescate, bebés y mascotas— lista para ser enviada en la fase de reconstrucción. «Reconstruir las zonas afectadas por el terremoto requiere una sinergia de todo el hemisferio. Vamos a seguir desplegados en Bogotá y en Venezuela. Juntos se puede», señaló la fundación.













