La expedición del Servicio de Asistencia Médica de Urgencias (SAMU) de España regresó a Sevilla tras once días de labores de rescate y atención sanitaria en las zonas más afectadas por los terremotos que devastaron Venezuela, dejando un testimonio sobre la magnitud de la tragedia que aún enfrenta el país.
El equipo, integrado por nueve especialistas y perros de búsqueda, arribó a España luego de un recorrido que incluyó vuelos desde Bogotá hacia Madrid y posteriormente a Sevilla, tras culminar una misión humanitaria desarrollada principalmente en el estado La Guaira, una de las regiones más golpeadas por los sismos del 24 de junio.
A su llegada, el presidente de SAMU, el doctor Carlos Álvarez, describió el panorama encontrado durante la emergencia.
«Lo que hemos encontrado allí ha sido absolutamente apocalíptico; miráramos el horizonte que miráramos, todo era caótico en todos los sentidos», afirmó.
Álvarez señaló que la misión fue una de las experiencias más duras que ha enfrentado como especialista en emergencias internacionales.
«Ha sido una de las catástrofes más extensas en cantidad y calidad que he tenido la ocasión de atender», aseguró.
La expedición estuvo conformada por el propio Álvarez, la psicóloga María Casado, los técnicos en emergencias sanitarias Guillermo Bernabé y Víctor de Vega, el enfermero Daniel Lara y los pilotos de dron Antonio Díaz y Víctor Sánchez, integrantes del Grupo de Rescate Especial de Andalucía (GREA).
Durante once días, el equipo participó en labores de búsqueda de sobrevivientes, recuperación de cuerpos y asistencia médica en medio del colapso de edificaciones provocado por los terremotos de magnitudes 7,2 y 7,5.
Según el balance del régimen citado por el equipo humanitario, la tragedia deja hasta ahora 3.342 personas fallecidas y 16.740 heridas. Sin embargo, los rescatistas consideran que el número real de víctimas podría ser mayor debido a la gran cantidad de estructuras que aún permanecen colapsadas.
«Nunca sabremos con exactitud cuántas personas habrán perdido la vida, porque toca seguir levantando escombros y edificios», señalaron.
Por su parte, la psicóloga María Casado destacó el impacto emocional que dejó la emergencia entre los sobrevivientes, especialmente los niños.
«En Venezuela hay mucha gente en acción que no se permite ni llorar ante el drama al tener hijos a su cargo; he visto niños que creen que aquello es un juego», expresó.
Los integrantes de la misión regresaron a España con la satisfacción de haber contribuido a las labores de rescate, aunque reconocieron que la situación humanitaria en Venezuela continúa siendo crítica y que la recuperación de las zonas afectadas será un proceso largo.














