Un preso político venezolano narró en una entrevista exclusiva con La Noche de NTN24 los momentos de angustia que vivió durante los terremotos registrados el pasado miércoles, al asegurar que él y otros reclusos quedaron atrapados dentro de un centro penitenciario mientras el edificio se sacudía.
El detenido, quien habló bajo condición de anonimato y fue identificado con el nombre ficticio de «Juan» para proteger su identidad, relató que los privados de libertad comenzaron a golpear las rejas de sus celdas ante el temor de que la estructura colapsara.
«Empezamos a sentir la sacudida del edificio como tal, empezamos a gritar todos que nos abrieran las rejas para poder salir del edificio y empezamos a golpear las rejas, a gritar y bueno salimos, y lo que veíamos era pedazos del edificio cayéndose. Fue bastante traumático», contó.
El preso político también cuestionó las condiciones del sistema penitenciario venezolano y aseguró que las cárceles no cuentan con protocolos ni equipos adecuados para responder a este tipo de emergencias.
«El terror fue demasiado grande. Hubo daños que, a pesar de todo, no fueron graves, pero sí fue bastante traumático el momento del desalojo. Muchos custodios no abrieron las puertas y quedaron celdas completas encerradas. Gracias a Dios no pasó nada», afirmó.
Aunque indicó que finalmente se activó la evacuación, describió el procedimiento como caótico debido al desespero de los internos y a la falta de preparación del personal.
«La gente corría, unos encima de otros. Había personas con discapacidad, otras postradas en cama que no reciben el tratamiento adecuado porque estamos en una cárcel venezolana, donde el sistema de salud no se cumple totalmente», denunció.
Según su testimonio, los adultos mayores fueron de los últimos en abandonar las instalaciones del penal durante la evacuación.
Finalmente, el preso político hizo un llamado a la comunidad internacional para que mantenga la atención sobre la situación de quienes permanecen detenidos en Venezuela.
«Que giren la mirada hacia acá, hacia nosotros. Somos miles, no somos unos pocos. Los gritos que se han dado han sido al vacío. No hemos sido escuchados totalmente», expresó.














