La dirigente política y defensora de derechos humanos, Delsa Solórzano, respondió este jueves a las declaraciones del exministro chavista Jorge Arreaza, quien defendió el cierre de El Helicoide y cuestionó las denuncias sobre violaciones de derechos humanos ocurridas en ese recinto.
La polémica surgió luego de que organizaciones como Foro Penal alertaran sobre el traslado de decenas de presos políticos que permanecían recluidos en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) hacia centros penitenciarios como La Planta, el Instituto Nacional de Orientación Femenina (INOF), El Rodeo y Yare.
A través de la red social X, Arreaza restó importancia a los señalamientos realizados por organismos nacionales e internacionales sobre lo ocurrido en El Helicoide, al afirmar que existe una “campaña feroz” contra el recinto. Además, justificó los traslados de los detenidos como parte de un proceso de cierre y transformación de la estructura.
“Se procede a cerrarlo y transformarlo. Como inevitable consecuencia, se trasladan l@s privad@s a otros centros de reclusión. Pero igualito hacen un escándalo. ¿Quién los entiende?”, escribió el dirigente chavista.
La campaña contra el Helicoide fue feroz: el peor «centro de torturas» desde la edad de piedra. Se procede a cerrarlo y transformarlo. Como inevitable consecuencia, se trasladan l@s privad@s a otros centros de reclusión. Pero igualito hacen un escándalo. ¿Quién los entiende? https://t.co/9GGa4wgBH4
— Jorge Arreaza M (@jaarreaza) June 4, 2026
Ante esas declaraciones, Solórzano publicó una respuesta en seis puntos en la que rechazó la narrativa oficial y reivindicó los testimonios de las víctimas. La presidenta de Encuentro Ciudadano sostuvo que lo verdaderamente “feroz” no han sido las denuncias, sino “las torturas que allí ocurrieron y el horror que cientos de venezolanos padecieron entre sus muros”.
La abogada describió a El Helicoide como uno de los principales símbolos de la persecución política en Venezuela y aseguró que el país tiene la obligación de preservar la memoria de lo ocurrido en ese lugar.
“Por supuesto que hay que hacer un escándalo. No hacerlo sería un despropósito. Es el deber de todo defensor de derechos humanos y de todo ciudadano. Frente a la tortura, la prisión política y la persecución, el silencio jamás puede ser una opción”, expresó.
Asimismo, señaló que el cierre de la instalación no es suficiente si continúan las detenciones arbitrarias y la represión contra la disidencia. En ese sentido, insistió en que la prioridad debe ser poner fin a la persecución política y garantizar justicia para las víctimas.
Como parte de su planteamiento, Solórzano reiteró una propuesta que ha defendido en ocasiones anteriores: convertir El Helicoide en un museo de la memoria para recordar los abusos cometidos y evitar que hechos similares vuelvan a repetirse en el futuro.
La dirigente concluyó que las víctimas, sus familiares y los defensores de la democracia comprenden plenamente la gravedad de lo ocurrido en ese centro de reclusión, en respuesta a la interrogante formulada por Arreaza sobre la reacción pública frente a los traslados de los presos políticos.
Si vamos a hablar de El Helicoide, hagámoslo desde la verdad y la memoria.
Pongamos los puntos sobre las íes:
1. La campaña contra El Helicoide no ha sido “feroz”. Lo que sí ha sido feroz, atroz y espantoso son las torturas que allí ocurrieron y el horror que cientos de…
— Delsa Solorzano (@delsasolorzano) June 5, 2026














