Venezuela cumplió nueve años sin trasplantes de órganos bajo la modalidad de donante cadáver, luego de que en 2017 la Fundación Venezolana de Donaciones y Trasplantes de Órganos, Tejidos y Células (Fundavene), adscrita al Ministerio de Salud, suspendiera el Sistema de Procura de Órganos y Tejidos (SPOT).
Aunque la interrupción del programa debía durar solo tres meses, la paralización se ha extendido por casi una década.
Ante esta situación, la ONG Prepara Familia, que acompaña a niños del hospital José Manuel de los Ríos (JM de los Ríos), en Caracas, ha solicitado no solo la reactivación del programa de trasplantes, sino también mejoras en las unidades de diálisis, y ha pedido que la salud de los niños, niñas y adolescentes sea priorizada e incorporada en las discusiones políticas.
Actualmente, solo se realizan trasplantes de donante vivo, una alternativa disponible principalmente y de manera limitada para la población adulta: quienes no cuentan con un donante compatible quedan sin opciones, mientras que la población pediátrica continúa deteriorándose por los prolongados tiempos de espera.
Además, se estima que en esta década han fallecido más de 100 niños en el hospital JM de los Ríos, sin haber tenido acceso a un trasplante.
Con información del diario El Tiempo














