La dirigente política y defensora de derechos humanos Delsa Solórzano reaccionó este martes a la excarcelación de los exfuncionarios de la extinta Policía Metropolitana, quienes permanecieron más de dos décadas privados de libertad por los sucesos de abril de 2002.
La liberación de Héctor Rovaín, Erasmo Bolívar y Luis Molina se produjo en medio de una nueva jornada de excarcelaciones anunciada por Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional chavista, quien informó sobre la puesta en libertad de unas 300 personas detenidas en el país.
A través de un mensaje difundido en redes sociales, Solórzano aseguró que la noticia representa el fin de una “condena injusta” que mantuvo separados a los exfuncionarios de sus familias durante más de 20 años.
“Excarcelaron a los funcionarios de la Policía Metropolitana. Dos décadas presos. Dos décadas lejos de sus familias. Dos décadas cargando el peso de una condena injusta. Hoy no hay espacio para la indiferencia”, expresó la presidenta del movimiento Encuentro Ciudadano.
La también abogada recordó el impacto que tuvo el encarcelamiento prolongado sobre los familiares de los policías metropolitanos y afirmó haber acompañado de cerca ese proceso durante años.
“Hay hijos que crecieron esperando este abrazo. Hay madres y esposas que sostuvieron la esperanza durante más de dos décadas. Hay una herida humana demasiado profunda como para mirar esta noticia con frialdad”, señaló.
En su pronunciamiento, Solórzano insistió en que el sistema judicial venezolano no debe volver a utilizar la prisión como mecanismo de persecución política y pidió avanzar hacia un proceso de reconciliación nacional sustentado en la justicia y la reparación.
“Nuestra nación necesita cerrar las heridas desde la verdad, la justicia, la humanidad y la reparación. Porque ningún país puede construirse sobre el dolor interminable de su gente”, sostuvo.
La dirigente también recordó que todavía permanecen cerca de 500 presos políticos en Venezuela, por lo que reiteró el llamado a la liberación de todos los detenidos por razones políticas.
Los exfuncionarios de la Policía Metropolitana habían sido condenados a 30 años de prisión por su presunta participación en los hechos de Puente Llaguno ocurridos el 11 de abril de 2002. Organizaciones de derechos humanos y sectores políticos denunciaron durante años presuntas irregularidades en el proceso judicial y calificaron el caso como una persecución política.
Excarcelaron a los funcionarios de la Policía Metropolitana.
Dos décadas presos.
Dos décadas lejos de sus familias.
Dos décadas cargando el peso de una condena injusta.Hoy no hay espacio para la indiferencia.
Hay hijos que crecieron esperando este abrazo. Hay madres y… https://t.co/cdHeHPTKi5
— Delsa Solorzano (@delsasolorzano) May 20, 2026













