El partido político Primero Justicia rechazó este martes la narrativa oficial sobre una supuesta estabilización económica en Venezuela y sostuvo que la realidad del país continúa marcada por inflación elevada, pérdida del poder adquisitivo y deterioro de la producción nacional.
A través de un comunicado, la organización afirmó que existe una “brecha profunda” entre las expectativas generadas tras la salida de Nicolás Maduro y las condiciones que enfrentan diariamente los ciudadanos, especialmente en sectores populares donde —aseguran— el aumento de precios ha golpeado con mayor fuerza.
La tolda aurinegra citó como ejemplo indicadores de consumo familiar en Petare, donde la inflación acumulada durante las primeras 16 semanas de 2026 habría alcanzado 780%, muy por encima del 74% registrado en el mismo período del año anterior. Según PJ, esta situación ha reducido aún más la capacidad de las familias para adquirir alimentos y productos básicos.
“No se puede hablar de recuperación económica”, señaló la organización al comparar el comportamiento del primer trimestre de 2026 con el cierre de 2025. A su juicio, las condiciones actuales reflejan un deterioro sostenido y no un proceso de mejoría.
Producción petrolera y exportaciones
Primero Justicia atribuyó parte de la crisis a la situación de la industria petrolera venezolana, la cual —afirmó— continúa afectada tras años de politización y pérdida de capacidad operativa.
El partido indicó que la producción de crudo durante los primeros meses de 2026 se ubicó por debajo del promedio registrado el año pasado. Asimismo, sostuvo que las exportaciones permanecen estancadas entre uno y 1,1 millones de barriles diarios, cifras insuficientes para impulsar las finanzas públicas.
También advirtió que la actividad petrolera ya no genera un efecto multiplicador sobre otros sectores económicos y que buena parte de los ingresos terminan dirigidos a importaciones, sin beneficiar áreas como la industria metalmecánica, el comercio o los servicios.
Los factores que agravan la crisis
En el documento, PJ identificó tres elementos que, a su juicio, mantienen estancada la economía venezolana: el elevado gasto estatal, la migración masiva y la falta de acceso al crédito.
Sobre el primer punto, la organización aseguró que la nómina pública y el sistema de pensiones resultan insostenibles con los actuales niveles de producción petrolera, situación que obliga al Banco Central de Venezuela a emitir dinero y alimentar la inflación.
Además, señaló que el éxodo de millones de venezolanos en edad productiva ha reducido la capacidad de consumo y recaudación interna. A esto se suma, según el partido, la imposibilidad de acceder a financiamiento privado debido a la inflación proyectada para este año.
Reclamo por seguridad jurídica
Primero Justicia sostuvo que no habrá inversiones importantes en el país mientras no existan garantías institucionales y respeto al Estado de Derecho.
La organización afirmó que los potenciales inversionistas permanecen en espera de condiciones que aseguren independencia judicial, protección a la propiedad privada y estabilidad política.
Finalmente, PJ llamó a “moderar expectativas” sobre una recuperación inmediata y aseguró que la reconstrucción económica requerirá reformas profundas, combate al crimen organizado y el restablecimiento pleno de las instituciones democráticas.














