La encargada del régimen chavista, Delcy Rodríguez, se reunió este viernes con una delegación del Banco Mundial (BM), encabezada por la vicepresidenta para América Latina y el Caribe del organismo multilateral, Susana Cordeiro Guerra.
La delegación del Banco Mundial estuvo integrada además por Sirin Madi, gerente de Política Económica para América Latina y el Caribe, y Oscar Calvo González, director de Estrategia de Operaciones para América Latina y el Caribe.
Mientras que por el régimen chavista participaron Calixto Ortega, vicepresidente sectorial de Economía; Anabel Pereira, ministra de Economía y Finanzas; y Cristian Hernández, vicepresidente de Finanzas de Pdvsa.

Esta reunión se da luego de que en abril pasado el Grupo del Banco Mundial anunciara la reanudación de sus relaciones con el Gobierno de Venezuela, siguiendo los resultados del proceso de votación del Fondo Monetario Internacional (FMI), en una decisión que pone fin a una pausa que se extendía desde 2019.
Ese mismo mes, el FMI también anunció en Washington la reanudación de sus relaciones con Venezuela, una decisión adoptada en consonancia con «las opiniones de los miembros del Fondo Monetario Internacional que representan la mayoría del poder de voto total» del organismo, según el comunicado oficial difundido entonces.
Las relaciones fueron suspendidas en marzo de 2019, en plena crisis política, cuando Nicolás Maduro asumió un nuevo mandato que la oposición consideró ilegítimo, lo que llevó a la autoproclamación del entonces titular del Parlamento, el opositor Juan Guaidó, como presidente del país, reconocido por decenas de países.
El pasado 13 de mayo, el Ejecutivo chavista anunció el lanzamiento de un proceso «formal, integral y ordenado» para la reestructuración de la deuda pública externa del país y de su estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), sin detallar a cuánto asciende este monto.
El Ministerio de Economía explicó entonces en un comunicado que el objetivo es reconstruir «la capacidad del país para movilizar financiamiento, atraer inversiones, estabilizar la economía y mejorar materialmente la calidad de vida de cada venezolano».
Según informó el pasado marzo Transparencia Venezuela, la deuda externa de Venezuela se estima en más de 170.000 millones de dólares.
Con información de EFE













