La exfuncionaria de la Policía Municipal de Chacao (PoliChacao) y ex presa política Venus Soleil Medina Ferrer testificó ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CorteIDH) las condiciones de reclusión que vivió en El Helicoide y dio cuenta de los signos de tortura que observó directamente en sus compañeros detenidos.
Medina Ferrer describió las condiciones de la celda femenina del Helicoide al momento de su llegada en junio de 2016: aproximadamente 32 detenidas en un espacio diseñado para muchas menos, sin agua corriente, con alimentación en estado de descomposición y apenas dos baños para todas. «El agua no llegaba a la celda femenina. A través de una manguera teníamos que llenar envases plásticos para almacenarla. Esto se traducía en que nuestras condiciones como mujeres, bien sea menstruación y todo, teníamos que limitarnos a ese uso», declaró.
La ex funcionaria también denunció las consecuencias físicas y psicológicas del encierro: «Las condiciones de insalubridad se tradujeron en afecciones en la piel, infecciones estomacales repetitivas e insomnio, porque un sitio para tantas detenidas obliga a que estés sentada todo el tiempo. Y había una luz blanca siempre encendida que, al tiempo que estuve detenida, me produjo pérdida de memoria y afectaciones en la mente».
Pero lo más perturbador era la ubicación de la celda: «Encima de ella estaban las oficinas de interrogatorios o tortura. Muchas veces teníamos que dormir con los gritos de las personas que en ese momento estaban siendo torturadas. Había un silencio que era miedo, porque no sabíamos cuándo abrían esas rejas para llevarse a alguien».
Testigo de las torturas
Aunque Medina Ferrer señaló no haber sufrido violencia física directa —sí daños psicológicos severos—, fue testigo presencial de las secuelas de tortura en varios de sus compañeros.
Relató que su compañera de celda María Pérez regresó de un interrogatorio «completamente golpeada, con signos de violencia en los antebrazos y en la cabeza, de donde le habían retirado cinta adhesiva y papel periódico. A nivel de las piernas tenía signos visibles».
También describió el caso más impactante: el de César Mijares, a quien vio a cinco metros de la celda femenina con la cabeza cubierta completamente con cinta adhesiva y papel periódico, atado de pies y manos, durante aproximadamente seis horas. «Lo pasaron a un baño contiguo a la celda femenina. Cuando le quitaron lo que lo tapaba, nos vio a María y a mí. Pudo alzarse la camisa y ahí vimos los hematomas que tenía en su cuerpo», declaró.
Medina Ferrer también indicó que observó a los compañeros Ángel Sánchez y Jhonny Velásquez al pasar la reja tras bajar de los interrogatorios, con evidentes signos de violencia física.
Los 14 funcionarios de PoliChacao fueron detenidos en junio de 2016 y recluidos en El Helicoide acusados de participar en el asesinato de un funcionario del gobierno del Distrito Capital. Pese a que un juez ordenó su excarcelación en agosto de ese año, los funcionarios del SEBIN se negaron a cumplir la orden.
La exfuncionaria de PoliChacao Venus Medina expuso ante la CorteIDH las condiciones de reclusión en El Helicoide: "Teníamos que dormir con los gritos de las torturadas" https://t.co/ZAa3xnQDFa pic.twitter.com/xbM4Wj1SSs
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