El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Albert R. Ramdin, exigió este miércoles ante el Consejo Permanente que las autoridades venezolanas aceleren «incondicionalmente» la liberación de todos los presos políticos, permitan una visita in loco de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) al país.
«Reiteramos nuestro llamado a las autoridades en Venezuela a que agilicen incondicionalmente la liberación de todas las personas privadas de libertad por razones políticas. Celebramos cada liberación que ha tenido lugar y, en el mismo espíritu, llamamos a las autoridades a incrementar el ritmo y la exhaustividad de sus medidas», afirmó Ramdin.
Ramdin respaldó con firmeza la exigencia de una visita in loco de la CIDH a Venezuela: «Una visita in loco proporcionaría la transparencia y la rendición de cuentas que la situación exige y, lo más importante, que el pueblo venezolano merece. Apoyo, como todos hemos manifestado en distintas ocasiones, que esa visita, con el propósito de observar y evaluar la situación de derechos humanos, contribuirá a los procesos democráticos que Venezuela necesita».
Un asunto regional, no solo venezolano
El secretario general fue enfático al plantear la crisis venezolana como una responsabilidad hemisférica compartida: «La situación de las personas privadas de libertad por razones políticas en Venezuela es y debe ser tanto una preocupación de derechos humanos como una preocupación política para toda la región. Cada persona detenida por sus posiciones y puntos de vista políticos representa un obstáculo para la estabilidad democrática y el progreso que la región necesita. La represión y la persecución política no pueden ser toleradas en nuestro hemisferio. Esto no es solo un asunto venezolano. Es una urgencia regional y una responsabilidad hemisférica».
Ramdin también definió el papel que la OEA está dispuesta a jugar en el proceso de transición venezolana, subrayando que la organización puede actuar como «mediador honesto» cuando así se lo soliciten: «La OEA está lista para apoyar a Venezuela a través de líneas de acción complementarias orientadas a restaurar la confianza, fortalecer las instituciones democráticas, mejorar la gestión pública y fomentar una gobernanza sostenible. Nuestra secretaría está lista para facilitar el diálogo, apoyar reformas institucionales, asistir en asuntos electorales y trabajar junto a la sociedad civil».
Ramdin cerró reafirmando el respeto a la soberanía venezolana pero sin ceder en los principios: «El camino de Venezuela hacia adelante, como el de cualquier estado en este hemisferio, debe estar fundamentado en la voluntad de su pueblo. La OEA no está aquí para imponer soluciones. Estamos aquí para apoyarlas. Actuamos y continuaremos actuando como un socio cooperativo y de confianza, respetando plenamente la soberanía mientras cumplimos nuestro mandato de defender los derechos humanos y la gobernanza democrática».













