Activistas venezolanos en el exilio se movilizaron el sábado para exigir la libertad de los cientos de ciudadanos que permanecen detenidos arbitrariamente en Venezuela. Manifestaciones simultáneas en Madrid, Dublín, Bogotá y Washington D.C. convirtieron la jornada en una demostración de que la presión por los presos políticos no cede ni dentro ni fuera de las fronteras venezolanas.
En Dublín, la protesta tuvo una carga simbólica especial: los participantes vistieron ropa similar a los uniformes que el régimen obliga a usar a los presos políticos en Venezuela, y portaron capuchas negras sobre sus rostros —las mismas con las que los torturadores cubren las cabezas de los prisioneros durante los interrogatorios.
Con pancartas en mano, reclamaron libertad para más de 500 presos políticos venezolanos e hicieron un llamado directo al presidente estadounidense, recordando que civiles inocentes y oficiales militares siguen esperando ser liberados.
El Comité por la Liberación de Presos Políticos (CLIPPVE) resumió el espíritu de la jornada: «El eco de la libertad no conoce fronteras. Desde Madrid y Dublín, el exilio venezolano alzó su voz en un solo grito: libertad para todos los presos políticos en Venezuela. La distancia no es olvido y la lucha por la democracia se mantiene firme tanto dentro como fuera de nuestras fronteras».
La organización también lanzó un llamado directo a la diáspora: «A cada venezolano en el exterior: tu voz es el megáfono de quienes hoy están silenciados. Defender los derechos humanos no es una opción, es un imperativo moral ante un sistema que utiliza la detención arbitraria como herramienta de silenciamiento. No podemos permitir que el paso del tiempo apague nuestra indignación mientras cientos de ciudadanos siguen tras las rejas por el simple hecho de soñar con un país libre».
En Washington, otro grupo de activistas se concentró frente a la Casa Blanca para exigir al presidente Donald Trump que presione al régimen de Delcy Rodríguez para que se concrete la liberación de todos los detenidos, casi cuatro meses después de la captura del dictador Nicolás Maduro en una operación militar estadounidense. Zuleika Meneses, una de las participantes, afirmó: «Alzando la voz por nuestro país, por nuestros hermanos presos políticos, por esos más de 670 presos políticos que aún se encuentran secuestrados en los centros de tortura de Venezuela. Dondequiera que esté un venezolano, es importante que siga alzando la voz. No dejemos de levantar nuestra voz hasta que todos sean libres y hasta que todos podamos regresar a casa».
Activistas protestaron frente a la Casa Blanca para exigir la liberación de presos políticos














