La líder venezolana y Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, ofreció este viernes un discurso en la sede del Partido Popular (PP) de España en Madrid, junto al presidente del partido, Alberto Núñez Feijóo, en el que trazó el balance de la lucha democrática venezolana y definió con claridad el reto que queda por delante: desplazar del poder la estructura criminal que ya fue derrotada «primero espiritualmente, después electoralmente y a principios de este año militarmente».
«Hoy enfrentamos el reto mayor, que es terminar de concretar el desplazamiento de un régimen que derrotamos primero espiritualmente, después electoralmente y a principios de este año militarmente. Queda desplazar esta estructura criminal del poder y para ello requerimos a nuestros genuinos aliados del mundo entero, porque la lucha por la libertad es universal», afirmó Machado ante un auditorio que incluía a venezolanos de la diáspora y dirigentes del PP.
La líder opositora reivindicó la capacidad organizativa de la sociedad venezolana como un ejemplo sin precedentes. «Lo que hemos hecho juntos es una inspiración no solamente para Iberoamérica, yo me atrevo a decir para el mundo entero, de lo que significa la organización ciudadana en magnitudes que nunca creímos posible», afirmó.
Recordó que esa organización funcionó incluso durante la etapa de represión más brutal: «Miles de venezolanos fueron agredidos, detenidos, torturados o asesinados. Niños fueron agredidos, niñas fueron abusadas sexualmente porque sus padres habían participado en este movimiento ciudadano. Y aún así, nuestra organización funcionó de manera clandestina. No permitimos nunca que se perdiera el momentum».
Machado también reflexionó sobre el aprendizaje colectivo de los venezolanos que han luchado por la libertad: «Nuestra generación creció en democracia y creímos que era heredada prácticamente teniendo solo derechos, sin defender los mismos. Vaya aprendizaje, vaya costo que hemos pagado. Pero también vaya demostración al mundo de lo que es capaz de hacer una sociedad cuando está decidida a ser libre».
La líder opositora enumeró las tareas pendientes para completar la transición: la liberación de todos los presos políticos, el desmantelamiento de las estructuras represivas, la plena libertad de expresión, de asociación y de movilización, el regreso de los exiliados y «el ejercicio pleno de la soberanía popular a través del voto en elecciones en las cuales todos los venezolanos que están afuera también puedan votar».
Cerró su intervención con un mensaje de gratitud a España y con una promesa a la diáspora venezolana: «Gracias a España por acoger a tantos compatriotas y hacerlos sentir en su hogar. Pero les adelanto algo: los queremos todos de vuelta, incluyendo algunos españoles que también los queremos con nosotros». Y remató ante los aplausos del auditorio: «Dios los bendiga. Viva España. Viva Venezuela libre».














