La dirigente política Delsa Solórzano, presidenta del partido Encuentro Ciudadano, intervino durante la presentación de la hoja de ruta de la Plataforma Unitaria Democrática (PUD) para la transición en Venezuela.
«No es cierto que la Plataforma Unitaria, los partidos políticos, los estudiantes o los gremios hayan desaparecido o hayan estado de vacaciones. Estuvimos en una muy dura clandestinidad, tuvimos que ocultarnos para no seguir la suerte de nuestros compañeros que estuvieron en prisión», señaló.
En su discurso, Solórzano fue enfática: la transición democrática no consiste solamente en cambiar a quienes ejercen el poder, sino en transformar las condiciones que permitieron que ese poder se colocara por encima de la ley.
«La transición es la obra política de desmontar el autoritarismo y reconstruir la República. Exige condiciones reales, restitución de derechos, instituciones independientes y una ciudadanía plenamente libre para participar y defender la soberanía popular», afirmó.
Solórzano delineó siete condiciones indispensables para que la transición tome forma: la liberación de todos los presos políticos, el cese de la persecución política, la restitución plena de los derechos políticos con el levantamiento de las inhabilitaciones impuestas sin debido proceso, la reinstitucionalización del país con poderes públicos independientes, la normalización del sistema de partidos con devolución de tarjetas electorales y reconocimiento de sus autoridades legítimas, la existencia de un árbitro electoral independiente y el retorno seguro de los exiliados con plenas garantías.
En este sentido, denunció que la represión sigue siendo una realidad. «Esto implica que no ocurran cosas como las que ocurrieron hace un par de días, donde la represión fue la protagonista y varios de nuestros dirigentes y militantes se encuentran hoy heridos por simplemente salir a exigir sus derechos en la calle», advirtió.
Solórzano estableció cinco principios que deben guiar la transición: verdad sobre lo ocurrido y la ruptura del orden constitucional; libertad para pensar, hablar, organizarse y participar; institucionalidad para que la ley tenga autoridad; inclusión de partidos, sociedad civil y quienes resistieron dentro y fuera del país; y garantía de no repetición para que nunca más la cárcel, el exilio o la manipulación institucional sean usados para torcer la voluntad ciudadana.
«La transición debe fundar en Venezuela un nuevo orden político basado en la soberanía popular, libertades garantizadas, instituciones independientes y justicia. Esa es la transición que el país merece y que estamos llamados a construir», cerró.
El acto contó con la participación presencial de la dirigencia de Caracas y Miranda, representantes de los 21 municipios de ese estado, así como con los 335 municipios del país y los 24 estados conectados de manera virtual, además de la presencia de jóvenes de los partidos políticos y representantes de la Universidad Central de Venezuela.














