La Misión Internacional de Determinación de los Hechos sobre Venezuela, creada por la ONU, afirmó este jueves que «la maquinaria represiva del Estado venezolano, instaurada durante muchos años, continúa operativa», pese a la captura a inicios de año de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
La jurista María Eloisa Quintero, miembro de la Misión, destacó -durante la actualización oral- que desde la llegada de Delcy Rodríguez al cargo de encargada del régimen chavista, al menos 87 personas fueron detenidas por razones políticas.
«Esto indica que la práctica de silenciar a los disidentes persiste en el actual gobierno», señaló Quintero en la presentación en Ginebra ante el Consejo de Derechos Humanos.
Como una muestra de ello, sostuvo que funcionarios de alto nivel y militares que fueron identificados en investigaciones de esta misma misión como responsables de crímenes de lesa humanidad siguen ejerciendo importantes cargos en el Ejecutivo y las fuerzas de seguridad.
Asimismo, «los instrumentos jurídicos que durante años han servido de base para la persecución política se mantienen plenamente en vigor», señalaron.
Según los datos aportados, catorce periodistas y trabajadores de medios de comunicación fueron detenidos temporalmente mientras cubrían la jura del cargo de Rodríguez, y otras 27 personas fueron apresadas por supuestamente celebrar la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos.
Con información de EFE














