El dirigente político Freddy Superlano visitó la noche del lunes las inmediaciones de la cárcel Rodeo I, en el estado Miranda, donde acompañó a familiares de presos políticos que mantienen una vigilia para exigir la liberación de sus allegados. Superlano estuvo junto a su esposa, Aurora Silva, y los exprisioneros Naomi Arnaudez, Luis Somaza y Carlos Azuaje.
Organizaciones de derechos humanos señalan que en el país permanecen más de 500 presos políticos, según sus registros más recientes.
Durante su visita, Superlano recordó que él mismo estuvo recluido en ese centro penitenciario y afirmó que su presencia busca respaldar a las mujeres —madres, esposas, hermanas e hijas— que permanecen en protesta frente al penal. También destacó la participación de otros exprisioneros y de grupos de estudiantes que se han sumado a las jornadas de acompañamiento en distintos centros de detención del país.
En declaraciones ofrecidas desde el lugar, el dirigente expresó preocupación por el caso de un detenido identificado como Riera, de quien aseguró que lleva siete meses sin ser presentado ante tribunales ni contar con información oficial sobre su paradero.
“Quisimos hacernos solidarios con quienes siguen encarcelados en El Rodeo y en otras cárceles del país. Hoy queremos hablar específicamente de una persona a quien conocemos desde hace mucho tiempo y que hoy se encuentra secuestrado, porque no ha sido presentado ante las autoridades”, afirmó. Señaló que familiares y allegados no han recibido “ni siquiera una fe de vida” y que se presume que podría estar recluido en La Quebradita, aunque sin confirmación oficial.
Superlano insistió en que el detenido no ha sido imputado ni aparece en el sistema judicial, lo que —afirmó— impide que pueda beneficiarse de medidas legales o acceder a visitas familiares.














