La líder venezolana María Corina Machado intervino en la Conferencia de Seguridad de Múnich, donde expuso su visión sobre la crisis política en Venezuela, sus implicaciones en Occidente y las perspectivas de una transición democrática. Aseguró que el país «evolucionará de ser el centro de la criminalidad de las Américas a convertirse en el centro energético y tecnológico del hemisferio occidental».
Según indicó, “Existe una oportunidad de reconstrucción de 1,7 billones de dólares — pero solo si se reconstruyen las instituciones.”
En sentido, señaló la necesidad de “liberar a las fuerzas armadas venezolanas de los pequeños grupos de élite que controlan la represión». “El cambio de régimen en Venezuela fue un mandato del pueblo”, afirmó, al tiempo que insistió en que “No se puede hablar de transición mientras la represión aún exista.”
Durante su participación en el foro internacional, centrado en temas de seguridad global, Machado sostuvo que la situación venezolana trasciende el ámbito interno y tiene impacto hemisférico.
En ese contexto, cuestionó si “¿El derecho internacional está destinado a proteger regímenes brutales — o a proteger a las poblaciones civiles?”.
Machado destacó que un cambio político en Venezuela tendría consecuencias más allá de sus fronteras. “Una vez que Venezuela sea libre, la onda expansiva llegará a toda la región”, expresó. Resaltó también que “la libertad de Venezuela no es un asunto local — es un asunto de seguridad hemisférica.”
Además, explicó que se debe desmantelar la presencia de Cuba, Rusia e Irán en las instituciones. “China prestó más de 60.000 millones de dólares al régimen. Una vez que desmantelemos el régimen en Venezuela, Cuba será el siguiente. Nicaragua le seguirá. Por primera vez en la historia, América estará libre del comunismo y la dictadura”.
En materia electoral, Machado sostuvo que existen condiciones técnicas para organizar comicios competitivos, aunque condicionó su realización al entorno político. “Elecciones libres y justas son técnicamente posibles — en el momento en que las condiciones políticas lo permitan.” Además, afirmó: “El pueblo venezolano habló con claridad. Esa soberanía no puede ser borrada.”
Al cierre de su intervención, reiteró su confianza en un cambio impulsado por la ciudadanía: “Venezuela será libre gracias a su pueblo.” Y concluyó con un mensaje sobre el costo de la pérdida democrática: “La libertad no es gratis — y una vez que se pierde la democracia, es muy costoso recuperarla.”
“Cuando una sociedad decide ser libre, nada puede detenerla.”













